En el año 1996, con 14 años de edad y por un acto de imprudencia por mi parte, tuve un grave accidente de moto. Pasé dos meses en coma y casi un año en el hospital. La consecuencia más grave fue una hemiparesia, un daño cerebral que mantiene la parte izquierda de mi cuerpo paralizada o semi paralizada.
No ha sido un camino fácil, pero he aprendido a convivir con mis limitaciones y a seguir adelante sean cuales sean las adversidades que me ponga la vida.